miércoles, 21 de agosto de 2013

SIGMUND FREUD, ULTIMO PENSADOR DE LA ILUSTRACION

POR ALEJANDRO OCAMPO*

Sigmund Freud, el tercero y último pensador de la sospecha, es también el más incisivo y el que volteó definitivamente su mirada hacia el hombre. Si bien Nietzsche y Marx habían ya centrado su filosofía en la existencia hic et nunc del hombre, es hasta Freud con quien la introspección y la indagación al interior hace explicar al hombre no sólo en sus relaciones
con los demás o en el sentido de un fin-proyecto, sino en los problemas consigo mismo, con su mente, con su cuerpo, con sus necesidades, con lo que busca y no encuentra, la cuestión es pues, más psicológica que filosófica. Con reservadas proporciones, Freud se guarda ciertas similitudes con Kierkegaard en la medida que la búsqueda es hacia adentro, sin embargo, mientras el danés encuentra la solución a su problema en la religión mediante la fe, Freud recurre a la ciencia mediante la concepción de una metodología, sin mencionar que la salida de Kierkegaard es estrictamente personal y la de Freud tiene pretensiones universales y busca los porqués en cada uno.

Freud va sobre lo más íntimo del hombre, sobre lo que nadie se había atrevido a indagar, abrir esa puerta significó tanto como abrir la caja de Pandora en todos y cada uno. Al escudriñar la mente, Freud encuentra cosas tan desgarradoras como reveladoras, para ello, toma a la ciencia y con su ayuda crea el psicoanálisis y con él, destapa la enorme debilidad y horror que le causa al hombre ver en un espejo su insoportable realidad sin la coraza que le da el reflexionar sobre ella desde la ciertamente más cómoda abstracción mental. No es casualidad que las vidas de Nietzsche y Kierkegaard, humanistas al fin, hayan sido una auténtica galería de sufrimientos, depresiones y altibajos. Freud no discute sobre la forma de árbol, ni para qué lado debe crecer, ni cómo debe crecer, ni si lo que hay arriba es cielo o no, Freud va a las raíces a buscar el porqué el árbol es cómo es. Por decirlo de alguna manera, la investigación de Freud es ética, es consigo mismo, es para entenderse, es para continuar el ideal socrático de “Conócete a ti mismo” ahora bajo el marco de la ciencia. Por ello celebró tanto el que Carl Jung, hijo pródigo y desobediente a la vez, llevara al psicoanálisis al mundo“Casi diría que sólo su aparición ha podido salvar al psicoanálisis de convertirse en una preocupación nacional judía” (Rodríguez en Freud, 1999, p. 48) dijo en 1908. Así pues, como colofón, es posible afirmar que Freud oscila entre la psicología y la biología. Su visión va más allá o más acá de la filosofía según se quiera ver, no se trata de especular, se trata de entender al psicoanálisis como la ciencia de lo psíquico inconsciente.

Hombre y Cultura

La relación entre el hombre y la cultura ha resultado siempre incómoda para el hombre. El eje de la discusión es si el hombre como creador de la cultura, puede modificarla y dirigirla hacia donde él mismo decida o, por el contrario, si la cultura es la primer creación humana que, cual cuento de ciencia ficción, se ha revelado contra su creador y es ella quien modifica al hombre y lo lleva por donde quiere. La única base desde la que se puede partir con cierta seguridad, es que sin hombre no hay cultura. El hombre crea pues cultura. Respecto al primer punto, aunque el mismo Freud no lo trata explícitamente, no es difícil concluir que no sólo es la cultura quien modifica al hombre, sino que, y esto es el centro del problema en Freud, le hace pagar al hombre un precio por culturizarse y ese precio es la represión de sus pulsiones. Freud coincide con Aristóteles en aquella vieja frase en la que se afirma que el que vive fuera de la polis o es una bestia o es un dios, nótese que esta frase la expresó Aristóteles precisamente contra los bárbaros que no tenían la producción cultural griega-ateniense. Así pues, si quieres vivir en la polis, el peaje a pagar es la culturización, lo cual implica aprender a ganar debates y persuadir a otros en el ágora con argumentos y no con golpes. Esta es, diría Nietzsche, la tiranía del logos.

La cultura en Freud es, a la vez, padre represor que padre amoroso. Por la cultura se experimentan sentimientos tan mutuamente excluyentes como poderosos, pues, si bien por un lado, como decía Kant, representa una coraza protectora del mundo y de la naturaleza agreste, por otro, es la gran represora de instintos. Freud la describe así:

Pues es forzoso reconocer la medida en que la cultura reposa sobre la renuncia a las satisfacciones instintuales: hasta qué punto su condición previa radica precisamente en la insatisfacción (¿por supresión, represión o algún otro proceso?) de instintos poderosos. Esta frustración cultural rige el vasto dominio de las represiones sociales entre los seres humanos y ya sabemos que en ella reside la causa de la hostilidad opuesta a toda cultura (Freud, 1999, p. 90).

Freud toma forma un ideal de hombre ciertamente distinto de cualquier concepción filosófica, la incorporación de la ciencia y el estudio no del ser, sino del hombre en sí en su más profunda intimidad, vuelven al hombre-pensador como el sujeto-objeto de lo que está buscando. Es importante destacar que la formación académica de Freud es como médico psiquiatra y que hizo interesantes estudios fisiológicos sobre el funcionamiento del cerebro, así como de neurología. También ejerció como psiquiatra en el Hospital General de Viena en donde se centró en estudiar la neurosis, pero sobre todo, la histeria, cuestiones que finalmente lo llevarían a desarrollar el psicoanálisis. De hecho, sobre la neurosis afirma:
Comprobose así que el ser humano cae en la neurosis porque no logra soportar el grado de frustración que le impone la sociedad en aras de sus ideales de cultura, deduciéndose de ello que sería posible reconquistar las perspectivas de ser feliz, eliminando o atenuando en grado sumo estas exigencias culturales (Freud, 1999,. 81).
Así pues, la neurosis, no es sino el resultado de una cultura francamente represora frente a un individuo naturalmente hedone-eudemonista.

Cultura, Moral y Ética

El punto de partida de Freud es que el hombre tiene algunas inclinaciones tan naturales como necesarias. La primera de ellas es su agresividad, por eso dice a propósito de la frase “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, que considera francamente absurda, irrealizable y por ende, cargada con una dosis significativa de represión cultural:

La verdad oculta tras de todo esto, que negaríamos de buen grado, es la de que el hombre no es una criatura tierna y necesitada de amor; que sólo osaría defenderse si se le atacara, sino por el contrario, un ser entre cuyas disposiciones instintivas también debe incluirse una buena porción de agresividad. Por consiguiente, el prójimo no le representa únicamente un posible colaborador y objeto sexual, sino también un motivo de tentación para satisfacer en él su agresividad, para explotar su capacidad de trabajo sin retribuirla, para aprovecharlo sexualmente sin su consentimiento, para apoderarse de sus bienes, para humillarlo, para ocasionarle sufrimientos, martirizarlo y matarlo. Homo hominis lupus (Freud, 1999, p. 102).

Se desprende de aquí la idea de que la cultura busca el dominio de la agresividad humana, lo cual, conlleva ciertos contras, pues entra en oposición con la naturaleza del hombre mismo. Las pasiones instintivas son más poderosas que los intereses racionales, Platón lo entendió bien cuando expulsó de la República a los poetas estableciendo así, toda una cultura. La necesidad de imponer la ley o una normatividad como eje regulador de las relaciones humanas, es cierto, puede reprimir el sentimiento agresivo franco, pero no alcanza a las manifestacirectones más discretas y sutiles de la agresividad el hombre que, efectivamente, se dan simplemente por la naturaleza humana. La felicidad pues, que produce el ejercer esas pasiones e instintos se ve limitada fuertemente y deja al hombre dos salidas: la primera es la de convertirse un franco rebelde anticultural o al menos darse espacios de desahogo a través de alguna forma para evitar la neurosis y la segunda, sublimar esos instintos, es decir, recurrir a los desplazamientos de la libido previstos en el aparato psíquico. Esto último es particularmente interesante, pues se trata de reorientar los fines instintivos de tal manera que eludan la frustración del mundo exterior, de esta forma se obtienen satisfacciones similares a las que el artista experimenta en la creación, a las que el investigador experimenta al encontrar soluciones.

*Alejandro Ocampo es Director de la revista  razón y palabra, y docente en el Departamento de Comunicación en ITESM, campus, Estado de México. Mx.

Puede seguir leyendo este artículo en la revista :http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n42/aocampo.html

PORFIRIO MAMANI-MACEDO: POETA DE LA LUZ.


Porfirio Mamani-Macedo est né à Arequipa (Pérou). Docteur es lettres à la Sorbonne Nouvelle. Il a obtenu son diplôme d’avocat à l’Université Catholique Santa María, et a fait ses études de Lettres à l’Université Nationale de San Agustin (Arequipa). Il écrit poèmes et nouvelles pour plusieurs revues littéraires en France. Actuellement, il est chargé de cours à l’Université de la Sorbonne Nouvelle




Porfirio Mamani Macedo  nació en la bella Arequipa (Perú).
Es doctor en Letras en laUniversidad de la Sorbona. Se ha graduado también de abogado en la Universidad Católica de Santa María, y ha hecho estudios de Literatura en la Universidad de San Agustín (Arequipa). Ha publicado poemas y cuentos en varias revistas en América Latina, Europa, Estados Unidos y Canada. Representante en Francia de la Revista Guaraguao. Miembro del consejo asesor de la revista Analecta Literaria, y corresponsal de Poèsie en liberté. Colabora en la revista Cultura de Veracruz. Ha enseñado en varias universidades francesas, entre otras, en la Sorbonne Nouvelle-Paris III, y en la Universidad de Picadie Jules Verne. 
Ha publicado los libros:

Ecos de la Memoria (poesía) Editions Haravi, Lima, Pérou, 1988. Les Vigies (cuentos) Editions L’Harmattan, Paris, 1997. Voz a orillas de un río/Voix sur les rives d'un fleuve  (poesía) Editiones Editinter, 2002. Le jardin el l’oubli , (novela), Ediciones L’Harmattan, 2002. Más allá del día/Au-delà du jour  (poemas en prosa), Editiones Editinter, 2000. Flora Tristan, La paria et la femme Etrangère dans son œuvre , L’Harmattan, 2003.(Ensayo).  Voix au-delà de frontière(Poesía), Paris, L’Harmattan, 2003. Un été à voix haute , France, (Poesía)Trident neuf, 2004.
Poème à une étrangère, (Poesía) Paris, Editions Editinter, 2005.
Avant de dormir,( Cuentos) Paris, L’Harmattan, 2006.
(entre otros)

El amor patriótico del POETA PORFIRIO MAMANI-MACEDO: AREQUIPA

AREQUIPA
Por Porfirio Mamani-Macedo



En el fondo de mi pecho vives 
intacta como remota esperanza
porque estoy hecho de esa tierra,
bañado por ese sol y ese río de eternas melodías,
que llevo yo en mis ojos negros,
para no sentirme tan lejos y tan solo,
como otros llevan su sombra y su destino.

Hoy, mañana y siempre, en silencio te recuerdo
como aroma dulce del terrestre suelo.
Al cerrar mis ojos veo el Misti,
bajo un cielo azul y estrellas que me guían.
Al abrir mis ojos veo el río,
hacia él desciendo como riachuelo herido
para mojar mis penas y limpiar mis ojos.

Sueño en el regazo de tus verdes campos,
mecido por el aire de los días y las noches,
aquellas que yo no tengo aquí,
en esta tierra hostil que me abraza,
con sus uñas blancas y su bastón enfermo.


Cont. leyendo en la página del autor:

Para saber más de este amigo-autor peruano...vaya a:


derechos reservados Porfirio MAMANI MACEDO






martes, 20 de agosto de 2013

Grandes Pensadores del siglo XX: JACQUES MARIE EMILE LACAN



Jacques Lacan

Por Eli Quezada.

"Uno puede defenderse de los ataques, contra el elogio, se está indefenso." S. Freud.


Lacan, fue el más importante psicoanalista francés que dió al psicoanálisis revelaciones mayores sobre lo ya construido por Freud. El decía: "ustedes pueden llamarse lacanianos, yo soy freudiano". Con esto Lacan nos demostró su revalidación de la obra de Sigmund Freud, a quien admiraba y sobre el cual fundó sus teorías revolucionarias. Pero no solo abrió un espectro mayor en torno a la teoria psicoanalítica, sino que tambien sus enseñanzas pueden aplicarse a muchos ámbitos de la psicología y de la vida nuestra en tanto seres individuales y sociales. 


Nació en Paris, Francia, en el año 1901. Su interés por la psicología nace tempranamente en su vida dedicándose a estudiar medicina primero y doctorándose en psiquiatria en el año 1932. 
Durante los años 30 se interesó en la paranoia y la esquizofrenia, patologías que interesaban a la ciencia desde hacía ya muchos años. Escribió una tesis doctoral que giraba en torno al caso Aimée ("De las psicosis paranoica en sus relaciones con la personalidad"), este libro tuvo en Francia una gran aceptación y repercusión, misma que se trasladaría a todo el ámbito científico internacional.  
En 1949 se realizó el "Congreso de Psicoanálisis de Zürich" en el cual presentó su trabajo: "El estadío del espejo como formador de la función del yo", éste fue el primer trabajo interventivo en la teoría psicoanalítica sobre el cual ya estaba investigando. 
En 1953 comenzó a dictar clases en sus seminarios del Hospital de Sainte Anne de Paris. Allí presentaba sus teorías sobre los escritos de Sigmund Freud y lo articulaba con su concepción teórica del yo. Trabajó ese mismo año en el Instituto de Psicología de Roma en Italia, y fue allí donde dió una conferencia sobre "Función y campo de la palabra y el lenguaje en psicoanálisis", este fue el "discurso de Roma". Fue en ese momento en que Lacan decide iniciar sus enseñanzas bajo ese marco teorico. 
Se traslada a la Sorbona en 1964 despues que la Asociación Psicoanalitica Internacional decidiera su expulsión. Fue entonces cuando funda en Paris la "Escuela Freudiana de Paris" que sw mantuvo activa hasta 1980 y que fue disuelta por él mismo. 
Su obra fue fundamentalmente oral sin haber dejado libros de su autoria. Sus escritos han sido recopilados y publicados en 1971 con el nombre de Escritos y que contó con la colaboración de Francois Wahl.
Lacan basó principalmente su tesis en la funcionalidad del lenguaje, basándose en ideas del estructuralismo lingüistico de Ferdinand Saussure, sosteniendo que el lenguaje había sido el fundamento del descubrimiento del inconciente de Freud.

Lacan sostiene que el lenguaje es lo más material que poseemos para encontrar el camino hacia el inconciente ya que el mismo está estructurado de la misma manera, o sea como lenguaje. 
El YO en la obra de Lacan es sometido a un análisis crítico y un verdadero obstáculo para el  psicoanálisis ya que no se puede hablar de curación. 
La obra de Lacan puede dividirse en tres grandes etapas donde se puede hablar del primer Lacan, el segundo y el tercer Lacan. Etapas en las cuales él fue desplegando su teoría, avanzando, reestructurando y volviendo a producir en una fascinante carrera en la que nunca denostó a Freud sino por el contrario lo elevó y lo puso a disposición de todo el mundo con un lenguaje y conceptos mucho más comprensible para la mente racionalista.