jueves, 31 de mayo de 2018

"Los efluvios de las rosas", De Fernando Bermúdez. Análisis literario


Por Eli Quezada



“La finalidad del arte
es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas,
no el copiar su apariencia.”
Aristóteles.


Es importante para mí luego de disfrutar la lectura de un libro como obra de arte...en este caso  de un poemario... sentir pero entender lo que el autor quiere dejarnos como meta mensaje en su escrito. Los signos que la hacen ser  representativa de una época, de un pensamiento, de una circunstancia. Lo que determina su autenticidad y su legado a posteriori.

Una obra de arte en cuanto es creativa siempre nos proporciona la posibilidad de destejer varias lecturas.  En el sentido eminentemente estético ya Einstein lo dijo: “La belleza es mirada” lo cual nos sugiere que cada mirada tiene algo que decir o aportar.

Cada obra nos permite  un reflejo reflexivo que nos conecta si o si con la obra y tiende a conmovernos como acto de espejo, que  es devuelto por el lector a la obra... por supuesto hablo de una verdadera obra de arte. Y esto se aplica a un libro, una música, una sinfónica, una pintura, una voz, una obra dramática o una pieza de ballet.

El arte tiende a regalarnos placer a manos llenas. Placer al crear; placer al admirar. Placer al ejecutar; placer al mirar.   Y allí se conjugan lágrimas, recuerdos, analogías y memoria histórica que nos hace estremecer ante la estética visual, sentimental, en todo caso es la simbiosis que se crea entre el espectador y la obra de arte.

Por eso me gusta rondar por los significados posibles de cada palabra. Comenzando por el título del libro que ahora nos ocupa: “Los efluvios de las rosas”, estamos hablando de efluvios, emanaciones, fragancia de las rosas... no obstante sabemos que el autor no se queda en el mero hecho químico olfativo, orgánico del acto de percibir si no que  va más allá. Nos habla de oxígeno vital... nos habla de vida, nos habla de esos instantes sublimes cuando nos conectamos con la tierra, con la mar, con la luna o el sol. Nos habla de amistad. Todo es emanación, exhalación, es vida, contrario a muerte que es expiración, muerte, final y que, como cantó Manrique en sus famosas coplas, nos toca a todos por igual, grandes y chicos, pobres y ricos. En ese sentido “Los efluvios de las rosas” de Fernando Bermúdez es una obra que nace del amor, de amor humano y divino, de amor físico y espiritual, de vida. Este poemario está dibujado de pasión poética, de amor a la vida; de amor a las rosas que son metáforas fragantes de una vida perfumada de talento como la de este maravilloso escritor aragonés:

 “... hueles amor, igual que los jardines,
de mi Levante moro de azahares...
Hueles amor al alga de mis mares,
revoleada en la arena entre jazmines.” (pp.73)

En él, en su literatura, en su decir se conjugan fuertes elementos... De ricas y elevadas figuras retóricas... danza entre la razón y el corazón, nueva vez por tal razón, es su poética de fuerte influencia mística. Su corriente filosófica viene de Aristóteles.  Conoce al dedillo la copla, el soneto y la versificación por tanto va desde versos libres, pie quebrado hasta endecasílabos y alejandrinos.

“Los efluvios de las rosas”, es un documento de amor  donde su autor se regala a manos llenas a sus lectores. Si fuese una pintura figuraríamos un autorretrato o antología de su pensamiento y su vida. Lo clasifico como un libro de facturación mística, a pesar de que algunos de los estudiosos de la literatura mística rechazan que se pueda llegar a Dios por el intelecto, (la razón);  otros afirman la posibilidad de la unión con Dios a través del amor,  y cito:
“Ama la  vida, del amor naciste.
Goza como los niños y las aves,
del blanco seno y el caliente nido.
Amar lo es todo, conocer no es nada.”

“Deléitate en los brazos de tu amada
sin descender al fondo de tu goce.”
“Amalo todo, bebe de las rosas,
como la abeja, el zumo y la dulzura,
entrégate a la gracia de las cosas,
la vida como el arte es la ternura.” (pp.34)

Bermúdez usa en la construcción de sus poemas  un  lenguaje paradójico, como en el siguiente verso: “¿Quién la razón de la razón conoce?” etc., y casi estoy segura que usa el recurso de interiorización al ejecutar sus poemas místicos, lo que quiere decir que tuvo una preparación ascética (ahoga sus sentidos y provoca instantes de elevación que bien podrían llegarle sin proponérselo), y cito:
“Yo pienso en ti, señora,
Tú vives en mi mente
sin tregua, a toda hora. ¡Ave María!”
en mi lóbrega y yerta fantasía,
brilla tu imagen, apacible y pura, ¡Ave María!
Como el rayo de luz que el sol envía,
A través de una bóveda sombría, ¡Ave María!”(pp.93)

Por tanto puedo inferir que consiente el paralelismo entre el amor místico y el amor humano. Obviamente cada cual en su real perspectiva.  Logrando versos de mucha calidad. El libro contiene una poética de finísimos y caros registros donde se pueden notar referencias medievales de un Jorge Manrique;d pero además citas magistrales del trabajo de Gustavo Adolfo Bécquer como además esos aires espirituales y místicos como los de un San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, etc.:

Transgresión a Jorge Manrique
“Recuerde el alma dormida
avive el seso y despierte,
contemplando
¡cómo pasa la vida!

Más no la mía,
qué aferrado estoy en ella
viviendo latente noche y día.
¡No me arrebates mi vida!

‘Nuestras vidas son los ríos,
que van a dar a la mar’
que es fenecer por igual,
allí los ríos caudalosos,
allí los otros medianos,
y más chicos.
Allegados son iguales,
ricos, pobres, claroscuros.”

“Los ríos que van a dar a la mar...” (pp.77)


El título del libro está inspirado en un bodegón de su esposa,   Edel Melero,  destacada artista plástica que propone un jarrón con un ramo de rosas multicolores. De modo que el binomio amor-rosas se convierten en letras que proclaman todo el camino o la cosmogonía del hombre per se. Y los principales temas como la vida, el rio, la mar, la muerte, la luna, la noche, el sol, el día... y un pensamiento preclaro que nos reafirma que estamos ante un pensador poeta o poeta pensador que se circunscribe en la camada de grandes pensadores escritores contemporáneos. 

Los que conocemos o leemos a Fernando, sabemos de su gran devoción y culto Mariano. En especial a la Virgen de Sancho Abarca de su natal Tauste, y como tal lleva impregnado ese misticismo, o esa espiritualidad doquiera que se mueva. Sea en el ámbito narrativo, histórico o poético a lo largo de su carrera literaria. Su elemento natural tiene que ver primero con su deseo profundo de instruir; segundo por su sensibilidad creadora per se; y tercero por  la estética de la adoración, de la divinización y por tanto, de la espiritualidad o Fe. Y por tanto su obra tiene triple valor. Valor semántico y alegórico per se y valor espiritual y didáctico, amén de lo lirico. Para el poeta los valores, repito, amor, tiempo, que  transcurre inexorable, y muerte son elementos fundamentales de su construcción, y cito:

“El amor...
 es como una mariposa
que,
cuando es perseguida,
esta fuera de tu alcance,
pero,
si te sientas
en silencio,
es posible,
que se pose
sobre ti.” (pp.88)


Fernando es un escritor, que como yo, cree en la inspiración que viene de la mano de la preparación como un elemento divino, como una gracia. Más allá de la instrucción, de su academia, del empirismo y materialismo dialéctico  es un hombre de fe profunda, que cree en el misterio, que cree en el milagro, y como tal expresa esa divinización como parte de esa intensidad, esa pasión, ese amor.

Los efluvios en la literatura de Fernando  no solo huelen a rosas si no que son, definitivamente, de una plural riqueza olfativa y cognitiva; me huelen a orquídeas, a jazmines, a lirios, a tomillo;  y su texturas son clásicas-medievales, unas veces; otras de profundidades posmodernas y pensamiento ético- social; divinamente romántico y  siempre con una construcción formal, diáfana, de sinestesia intensa. Fue un placer leer su obra y recomendarla a todos ustedes.

Eli Quezada

Breve biografía del autor
Fernando Bermúdez Cristóbal
Nació en Tauste, “Perla” de las Cinco Villas de Aragón. Graduado en Ciencias Sociales por la Universidad de Zaragoza. Estudió Derecho en la UNED, y Metafísica mediante la Universidad de San José (California). Es lector asiduo a la literatura y un melómano de la música clásica. A la temprana edad de los 14 años comenzó a escribir novela corta. Colaborando como articulista en los periódicos Amanecer, El Noticiero y Heraldo de Aragón. E igualmente ayudó a impulsar la revista Bardenas. Más tarde, pasó a llamarse Arada y Cultivo. Escribía con plácet de la época. A los 17 años el periódico Amanecer quiere contratarlo como redactor de dicha prensa. Le halaga la oferta. Fueron momentos singulares en su vida. Rechaza la oferta de Amanecer y también una propuesta de la Editorial Rollán de Madrid. A los 18 años se dedicó al estudio universitario. Dejó atrás un bagaje literario de veinte novelas cortas y cientos de artículos como colaborador de los periódicos y revistas comentados. Por circunstancias de trabajo, se ausentó de Tauste en el año 1972. Actualmente reside en Zaragoza.

Bibliografia:
Casio de Tahust, -novela histórica. Editorial..., 2011.
Al norte del remanso. (Cuento pedagógico infantil), 2012
Pacioli & Aurora, (novela histórica-pedagógica-Renacimiento italiano), 2014.
La colina del purburel (novela de época, Zaragoza, España en los 20’ y 30’), 2016
Relato favorabilis de lectura. (Relatos,cotidianidadsocial, regional) 2017.
Los efluvios de las rosas, Editorial Vitrubio, Madrid, Casa del libro, 2018.

Para descargar el primer capítulo de la novela “Casio de Tahust” y el cuento infantil favor ir a este sitio:




sábado, 26 de mayo de 2018

La mejor versión de Madre.

“El padre y el hijo son dos. 
La madre y el hijo son uno”. 
Lao Tse.
Por Eli Quezada
Cómo entender muchas veces que se puede ser maduro en los albores de una adultez precoz o adolescencia interrumpida, mientras a lo interno de esa presunta madurez, se cuece, bulle, grita impotente una inmadurez emocional que crece con los años hasta alcanzarnos en la vejez. 

Y es fácil recurrir aquí al ejemplo de niños que trabajan para ayudar en sus casas, a sus padres y hermanos; cuando su preocupación no debería ir más lejos que estudiar y asistir a la escuela y disfrutar del tiempo libre para jugar. 

No todos forzosamente sufren de estos fenómenos emocionales en el proceso de crecer y hacerse grande porque simplemente no se dieron cuenta que fueron niños mutilados o porque buscaron ayuda y se auto restauraron. Otros, probablemente, serán hombres y mujeres rotos, heridos no en su capacidad de dar amor, pero si en su capacidad de comprender el amor.

Primero quiero ponderar el hecho de que nunca me han atraído las fechas comerciales que de cierta forma sugieran, o decidan que se debe regalar como con carácter obligatorio como en la navidad, cumpleaños, madres, padres, maestros, etc. Pienso, en ese sentido, que un regalo es un acto voluntario y que lo debe decidir cada persona no como ‘necesidad creada’. Lo demás como dije es comercial, es publicidad, sugestión y cierta forma de esclavitud mental que hace más pobre al pobre y más rico al rico.

Cuando no hay dinero pero hay creatividad, no hay problemas; una se las arregla para pintar un cuadro, hacer un flan- una torta o una carta, o recortar una flor en el jardín... y esos son detalles que verdaderamente a madres como yo, conmueven.

Ahora bien, cuando no hay dinero ni creatividad, usted se puede alcanzar a imaginar la ansiedad y angustia innecesaria que causa no poder dejarle un juguete a tu hijo en nochebuena, por ejemplo. O no llevarle a la madre un presente en nuestro ‘supuesto’ día, cuando todos los días son de madre.

A mí me pasaba cuando aún era inmadura, cuando pensaba que el dinero era importante (hace muy poco, eh!) Luego comprendí que somos espantosamente manipulados desde todos los francos... por la tele, los celulares, dispositivos, carteles en las calles, propaganda escrita, etc.

Desde que debuté como persona madura, como a los cuarenta y pico, allá en New York; no  me dejo afligir con algo tan banal. Fui una niña vieja. Ahora pretendo ser una vieja joven fiel espejo de mi madre; pero con una conciencia desarrollada a base de lecturas y autoaprendizajes al vapor. En fin... con ciertas neuronas pensantes que me permiten tener mucho que aprender.
Trabajé desde adolescente y posiblemente viví tan rápido todo ese hermoso proceso de crecer que añoro esos momentos para saborearlos como  tragos cortos e intensos de la mejor bebida envejecida. 
Es cierto: “hay más placer en dar que en recibir”... definitivamente; pero muchas veces no se puede dar lo que no se tiene ni se ha tenido nunca. Ahora bien... siempre hay algo que podemos dar aunque no tenga precio en el mercado pero si valor... valor sentimental.
Y eso va por muchos sentidos. Las masas se dejan adoctrinar, alienar, imponer la música, los discursos políticos, la dramatización del quehacer estatal, y hasta la moda... y si no somos avispados, y con alguna neurona pensante nos determinan hasta el caldo de gallina que le debemos echar a nuestro cocido, que a propósito es fatal para la hipertensión arterial.
A propósito del ‘día’ de la madre dominicana y de la necesidad de pensar... me cuestiono y lanzo la bola al debate público sobre la necesidad de diferenciar el concepto de Madre. 
Madre no es quien se embaraza biológicamente y tiene una criatura y la ve crecer de lejos como Dios quiera, por no decir, sin compromiso social, emocional ni humano. No, eso no es ser madre.
Madre no es aquella que educa violentamente. Endilgando toda suerte de culpa y frustraciones propias a los hijos... no entra en la clasificación de madre. Madre tampoco es la permisiva. La que todo lo permite y aplaude. La que soluciona con regalos sus ausencias. La que compra besos y abrazos. Eso no es ser madre. Madre no es aquella que grita, que se enfurece, que maltrata de forma sicológica y física a sus hijos cuando las cosas no le salen como quiere. Repito No es la que manipula, la que controla, la que quiere ejercer tiranamente... la que manda porque si... Madre es la que explica, la que escucha, la que gobierna democráticamente y acepta cuando se equivoca. Madre es la cómplice de la vida.
Madre no es la que controla al padre y a los hijos porque no tuvo una infancia igual. No es la que recuerda que tienes suerte de tener padre y madre porque no tuvo eso. Como si los hijos fueran culpables de los atropellos de sus antepasados. Madre no es la que se vale de los hijos para chantajear emocionalmente a su ex con ellos. Mucho menos la que habla pestes  del padre delante de sus hijos, aunque se lo merezca. No, eso no es ser madre. Una madre se puede equivocar y es válido pero nunca ser mezquina. Eso no ingresa en la naturaleza de una verdadera madre.
El sinónimo perfecto de la palabra madre es abnegada, o lo que es lo mismo... virtuosa. Una madre siempre es sacrificada. Una madre ama por encima de todo. El amor de una madre no tiene precio pero tiene valor. Valor que se sustenta en la justicia y la ética. El amor lo puede todo. El amor perdona. El amor todo lo sufre en silencio, sin rencores, sin memoria...el amor de madre no manipula. No pide, no exige, da. Da en abundancia. Da de su sueño:

Madre es ese insomnio perenne que nace con los hijos y ya nunca nos deja. El amor de madre da sin esperar nada a cambio. Solo amor. 

La madre es un ser divino. No toda mujer que tiene hijos es madre. Ni toda mujer que no tiene hijos no lo es. Se puede ser madre con el compromiso, la dedicación,  la sabiduría, con la entrega, con el amor, nuevamente. Lo más importante es la presencia, el abrazo, el hacer la tarea diaria, el beso, la mirada, el apoyo incondicional... el estar ahí respirándoles al oído... leyendo sus preocupaciones. Siendo ejemplo de que la vida no fácil pero hay que ser la mejor versión de nosotros como amante madre, guía, hijo-a, esposo-a, amigo-a. 
Una madre es un diamante en bruto que se va puliendo con los años de amor y dedicación a sus hijos. ¡Que vivan las madres del mundo! FELICIDADES a las madres dominicanas.    

EliQuezada, 27-5-2018


miércoles, 25 de abril de 2018

Cuando los hijos se van.



Por Eli Quezada
“El enemigo es el miedo. 
Creemos que es el odio pero es el miedo.”
Mahatma Gandhi.


Siempre me llamó mucho la atención el concepto: ’Síndrome del Nido Vacío’ sin saber que tarde o temprano experimentaría los síntomas como parte de mi vida.

Pensar y analizarlo como hija, no es lo mismo que hacerlo como madre o abuela.  El amor de #Madre es incomparable. No es lo mismo despedir a   uno de dos hijos que a ambos. A veces la permanencia de los hijos se hace larga en la casa materna por variadas razones, en especial que algunos tardan en hacerse  independientes. Todo depende de la madurez adquirida, de los temas de libertad, o no. Del hecho de encontrar al indicado o indicada, etc. En fin, depende  de las contingencias de la vida. Hay una serie de conjeturas y análisis que se desprenden del hecho de ver los hijos partir y construir su tienda aparte. Vamos a tocar este sentimiento que me angustia.

Es cierto que los padres, debemos proporcionar las herramientas a los hijos para su vuelo personal; y que planeen sus propios aterrizajes. Somos responsables de su desarrollo; para cuando decidan alzar sus alas y volar, lo hagan decididos y sin miedos. Pero, ¿y dónde quedan nuestros miedos? ¿Quién nos enseña,  especialmente a las madres, a vivir sin ellos? Específicamente cuando nos hemos quedado solas, ya por la muerte del esposo (en mi caso), el divorcio o separación, o simplemente por opción… aunque soledad es soledad a pesar de que le encontremos un cierto regusto agridulce y helado. Como dijo Gustavo Adolfo Bécquer: “la soledad es muy hermosa… cuando se tiene alguien a quien decírselo”…

En todo caso la soledad  nos cae como balde de agua fría cuando ese cordón umbilical de nuestro vientre sigue atado a nuestros imberbes a pesar del paso de los años, a pesar de su altura y su estructura de hombre o mujer hecha y derecha. 

Sí, es cierto que mientras más tiempo un hijo se queda en el hogar se vuelve más dependiente de la madre y viceversa. Esa es mi historia con mi hija menor.

Cuando pienso en el amor madre-hijos tengo que remontarme a las teorías de los tipos sicológicos de las diosas (Artemisa, Afrodita, Atenea, Hera, etc.) representando el amor maternal, el amor sexual, amor a la ciencia y estudios, al matrimonio, etc.  Se especula que la mujer amante o tipo-Afrodita, tiende a ser más mujer que madre. La mujer Atenea tiende a ser más profesional que  amante o madre…etc.

Yo pienso que podemos integrar a todas las diosas en una.  De ahí el carácter multi-tag de la mujer, que es capaz de cubrir varios frentes. Aunque en esa lucha por ser profesionales, madres, esposas y amantes dejemos nuestra piel. Nuestras abuelas fueron madres y esposas y listo. Pero, hubo que demostrar que somos tan capaces como los hombres y así estamos cumpliendo todos los roles y explotadas.

No obstante en el diario vivir te encuentras con mujeres de marcados tipos sicológicos. Yo soy más madre que esposa, que profesional, que hija, que amante. Para mí ha sido letal la separación de mi pequeña, que se casó adulta… no muy jovencita como lo hizo la mayor de mis hijas (que de niña fue muy independiente)… y gracias a la segunda no sentí la ausencia de la primera, de modo que, no hubo nido vacío en esa ocasión. Ahora con la segunda he sentido verdaderos signos del síndrome del nido vacío, pues hasta en las noches, despierto con ansiedad, imaginando una serie de probabilidades improbables, que solo existen en mi mente.

Cuestiones como -que come, -que si tiene medicamentos para sus afecciones, que si es feliz,  que si la pareja la trata bien…  que si ella hace las cosas que debe hacer como esposa y como madre… que si vive en un lugar adecuado. Que si respira, duerme bien, etc., mejor dicho… es un verdadero calvario el que alucino por ella.

¿¡Y por los nietos!? Ni hablar. Que si le dan los alimentos adecuados. Que si lo llevan a su pediatra con asiduidad. Que si  son responsables y son atentos a los cambios que en ellos se van generando. Un montón de preguntas inimaginables y desacertadas… y yo lo sé; pero aun sabiéndolo lo sufro.  
Es una zozobra cuando no recibo llamada, que me gustarían  diarias o inter-diarias para saber cómo están, cómo amanecieron, si ya no tienen resfriado, si comieron bien. En fin. 

¡Ah no!, no vayan a creer que soy una piedra en el zapato… una suegra incomoda que se mete en todo y que llama hasta cuando van al baño, no.

Ese es mi gran problema. No me gusta llamar mucho. No me gustan los teléfonos ni los celulares, aunque hay que tenerlos para emergencias. Prefiero la comunicación personal… frente a frente. Admito que ser operadora de larga distancia me dejó un trauma con este tema de los teléfonos. O sea que llamo esporádicamente. Les hablo por Messenger a diario y les dejo besos y algunas recetas… y listo.

Pero confieso que me meto en los procesos de dejarles ver alguna mala crianza o déficit que note en el crecimiento de mis nietos. No en vano se estudia, se pela una las pestañas para obtener ciertos conocimientos y que mejor implementarlos con la familia. Soy maestra por vocación y aunque no trabaje por un salario me gusta trascender lo aprendido.

Mis amigas psicólogas y experimentadas en este tema me dirán que debo atender mis proyectos. Que debo dedicarme a mis cosas… a pintar, a escribir… a mis búsquedas y lecturas, que siempre han sido mi pasión… pero yo les contestaría que sigo haciendo cada una de esas cosas, excepto, claro, volverme a enamorar… en ese sentido estoy cerrada a cualquier tipo de relación que no sea de amistad.

Quiero poner sobre la mesa este tema por si alguna siente o ha sentido este malestar terrible que me hace, al respecto, algo paranoica y ansiosa… Viendo fantasmas donde no los hay, y dudando del bienestar de mis princesas. Incluso cuando soy abanderada de la felicidad interior. La felicidad propia. La felicidad no es algo ajeno a una misma. 
La felicidad es algo que se da no que se recibe… La felicidad es un estado interno que se construye… que se anida, que fluye del ser hacia afuera, no lo contrario. Se es feliz porque gustamos de nosotros. Porque hacemos lo que queremos… nadie nos coarta o nos aprisiona. La felicidad, insisto, me la proporciono yo y mis ideas, yo y mis circunstancias, cualesquiera que estas sean… yo y mi forma de ver mi entorno, de ver el universo.

Pero ellas, mis hijas,  junto a sus respectivas familias me complementan, me perfeccionan, hacen parte importante de mí ser. Debo decir que cuando mis hijas y mis nietos me visitan soy la mujer-madre más feliz del mundo. Se olvida la ansiedad y el miedo. Mi universo se completa.

No obstante estos ataques crónicos de querer adivinar el día a día de mis hijas, de querer tenerlas presente en mi vida me hace infeliz aunque sea por periodos de crisis de ausencias, que ocurren cuando no me llaman o no me visitan.

Y me gustaría preguntar: ¿cuándo pasará esa sensación de separación endeble?
Ese vacío patológico  que no me representa.

Eq.

lunes, 26 de marzo de 2018

La raza humana se auto aniquila lentamente



Por Eli Quezada

Sin ánimo de parecer apocalíptica, que no lo soy, quisiera reflexionar sobre esta proliferación de informaciones que nos llegan como ráfagas, cuando acudimos por respuestas a temas que nos preocupan, y me explico: Con eso de buscar alternativas en la dieta que nos proporcione mejor calidad de vida y por ende mejor salud me he encontrado que, supuestamente, ‘la caseína’ o proteína de la leche, produce ciertos efectos nocivos en los niños y adultos. Particularmente yo soy intolerante a la leche y existen muchos casos de niños que la repelen, la vomitan, etc… les da alergia, pero... y los otros. No existe la posibilidad que en algunos no se haga visible ese daño hasta que crezca. En mi caso cuando como derivado de la leche como el queso, por ejemplo, me da dolor de cabeza y artritis.
Pasa una de dos: O en el pasado las vacas eran alimentadas solo con elementos naturales y por tanto no ofrecían peligro y en el presente, se altera, gracias a la mano perversa del hombre. O las enfermedades estuvieron ahí sin reconocerse sus causas. Me pregunto: "Hoy se sabe más de todo o la raza humana se está autodestruyendo?


Se habla también de un compuesto milagroso para sanar enfermedades como el MMS (Clorito de sodio) ya que, y es lo que he leído, la mayoría de enfermedades tienen su génesis en los microbios, parásitos, metales y bacterias que vamos acumulando desde nuestra niñez. De hecho por eso se cree que hoy día existan más niños con deficiencias en el lenguaje y otros males como la epilepsia, el autismo, la artritis, diabetes 11, incluso.  ¡Ah! Y esto no es contra la leche, realmente es contra la manipulación del ganado, de las aves, de los medicamentos, de las vacunas… en fin, la manipulación de lo que comemos y bebemos. Y digo que hay manipulación hasta del aire que respiramos.

Recomiendo esta conferencia que pienso que nos hace despertar de un autismo general en el cual vivimos los seres humanos. 

https://youtu.be/OFsCakajFck


Gracias a la democratización de la información nos vemos perplejos ante noticias que no sabemos cómo tomar o simplemente descartar sin que parezcamos arrogantes. Yo amo aprender y aconsejo investigar, por si las moscas.

sábado, 15 de julio de 2017

Adicctus





Por Eli Quezada

Soy adicta al jadeo de las madrugadas, al olor del café en el campo, 
a la fiesta de gallos y de  pájaros cantando cantos al despertar, al alba, 
a la aurora con sus poéticas vestiduras; a la luz nueva de cada día, 
a ver la cara gris del cielo sonrojarse ante el sol 
y teñirse del verde azul del mar en el Caribe.

Soy adicta a la mordida de la manzana. 
Al olor de las fresas y las uvas…
a explotar un gajo de naranja dulce que se escapa entre los labios. 
A sentir la brisa fresca tocar mis ojos cansados.

Soy adicta al parto de un día sin dolor, 
a la muerte ansiada de la tarde…
soy adicta a los principios, más adicta a los finales. 
Adicta al crepúsculo, a ver descansar la tarde; como  se arrellana a orillas del horizonte,
a esperar que la luz se apague: se acuclilla, 
se aposta en asedios diarios de necesidades creadas. 
Se echa a dormir sin soñar; a esperar otro día, a vivir muriendo o morir en vida.

Soy adicta a la noche, a la noche clara, y medio pintada de negro... 
al sonido de la calle solitaria: viejos vagabundos borrachos como perros 
que no tienen quien le ladren ni familia que los espere.

Soy adicta a la penumbra; al suspenso de la vida. 
Soy adicta al silencio, al misterio, al recuerdo, al ruido de mis dudas, 
a conversar con la luna… al compás de mi música interior 
que se parece mucho a un Pachabel, en Cannon en D mayor. 
O a una fantasía en D menor de Mozart.

Soy adicta a la introspección, al mutis; y de pronto, a la algarabía...
a los sentimientos que se vuelven yegua desbocada en lienzos manchados de abstractos
o letras globalizadas que viajan a España y a la Patagonia; 
a Chile y Tacuarembó como a mi isla y New York. 

Sentimientos que son burbujas, como una bomba de tiempo, 
presta a explotar en cualquier momento. 
Adicta a llorar y reír; 
Soy adicta a la pasión de sentir 
el  dulce dolor de las catarsis existenciales.

Derechos reservados.ElizabethQuezada2011.

viernes, 14 de julio de 2017

Mutaciones...


POEMA de Eli Quezada
Muto deseos,  pelo, piel…
aprisa, de cobrizo a rojo,                                                                                   algunos hilos plateados se asoman.
Fluyo en la paleta de colores de mis días: de bizarra a osada… 
¡vuelvo a sentir como antes! 
Cuando trémula, me deshacía en cada caricia.,

Ahora,  reconstruyo aquel amor día a día,,,
y desdibujo la pasión en su pecho, en su boca, en su piel… 
y promuevo mi vieja risa de dieciseis.

Monto los trenes que dejé pasar: los carritos voladores y la estrella;…
y todo ese parque de diversiones que me negabas.  
y, como en montaña rusa, me veo llegar… “asaltar el cielo por encargo” 
Siento que sigo viva… 
doy el “grito de mujer.”

Entierro tristezas ajadas, palabras muertas, regalos culpables,
y esa mirada esquiva del engaño enmascarado.
 ¡Qué tontas nos sentimos!


Yo moría de fiebre en una cama fría…
Y llovía.

Ahora llueven hambres viejas.


©Eli Quezada, 2013, NY




miércoles, 12 de julio de 2017

"Gastrocuentos," de Daniela Cruz Gil: Simbología impresionista. Sinestesia total.

          Por Eli Quezada
"Solo el misterio nos hace vivir. 
Solo el misterio..." F. Garcia Lorca.
.
La escritura precisa de esos aromas, sabores, matices y texturas de los alimentos que aportan, no sólo lo visual sino que son como resortes que disparan la caja de resonancia del olvido. De lo vivido. Los recuerdos vienen grabados en cada nimia sensación. Por ej. he dicho, en algunos de mis textos, -que algunos llaman poemas,  yo prefiero llamarlos prosa, a veces poética- que la ciudad de New York, huele a café (Starbucks), y claro, a otras hierbas que no vienen al caso... pero es el café, y no el tabaco, como en Paris, con el aire contaminado de nicotina- lo que me lleva a recordar. A tejer mis mejores historias.
Cuando hablo de New York, no hablo de Albany, ni de los Hamptons, no hablo del Bronx ni de Queen, menos de Rockland; me refiero a Manhattan, no del alto sino del bajo Manhattan, donde discurre un mundo iluminado, totalmente diferente a lo que sucede en uptown. Las galerías de arte, los teatros, los cines, los museos, las luces, la gente... repito… la gente, como caravana de hormigas tras una miga de pan,  atropellándose unos con otros, de prisa, casi pisándose las pantorrillas como para acelerar una marcha tranquila y dilatada. New York me huele a café y me suena a Albinoni. Luego entonces, escribiir Gastrocuentos se refiere a que los sentidos valoran como leitmotiv a un elemento gastronómico, sea este comida o bebida... Y al mismo tiempo detonarán ese mecanismo sicológico del narrador para desarrollar cada historia... donde el imperio de los sentidos controla la partida.
Leo Gastrocuentos, de Daniela Cruz Gil -diez cuentos entre largos y cortos que tocan sentidos diversos y percepciones que nos atrapan, literalmente, por la barriga...   Daniela, escribe sobre el oficio de escribir, sobre la vida y la muerte, sobre el eros y el tánato, sobre la angustia  y  la desolación de saberse ‘perdedor’
Es domingo y me levanto con las ideas arremolinadas en mi cabeza. Pienso en todos los personajes que ella, magistralmente crea,  le da vida, voz y pensamiento como narradora omnisciente. Tomo un sorbo de té de jenjibre. Hoy no estoy para café, me pueden sacar ciertos demonios que los prefiero dormidos. 
Son las cinco cincuenta y cinco de la mañana y el frío en el cibao central me recuerda, literalmente, a un final de septiembre, inicio de otoño en New York.
Con el rico té, caliente y picante, penetrando a los surcos olfatogustativos, me permito ingresar a degustar/interpretar, desde mi óptica particular, lo que Daniela: tan fresca, tan profesional y fluida, nos sirve en su libro Gastrocuentos.
Debo decir que el tema gourmet me apasiona... heredé para bien, la cocina francesa e internacional de mi 'extinto' exmarido francés.  Gracias a eso, y a mi mania de hablar sobre los temas que más conozco siempre introduje desde mis inicios lo que es la gastronomia a las primeras pifias y luego a los textos que fui desarrollando a lo largo de la década pasada.
Como bien sustentan los simbolistas, el grupo de poetas franceses llamados "poetas malditos" el poder de las sensaciones como  el olor, el sabor, las experiencias que nos derivan los sentidos son fundamentales a la hora de producir cualquier texto orgánico; En el caso de nuestra reciente y eficiente nueva amiga, Daniela Cruz Gil, la influencia es  mixta, y deviene, un poco de pensamientos como el de  Paul Verlaine, que a diferencia de Baudelaire se aleja de la tradición romántica, descubriendo que "las sensaciones y los sentimientos se transmiten mejor suscitándolos que expresándolos." Por tanto es realista, hiperrealista, se vincula, quiera o no, a un neomodernismo que puede rayar en eclecticismo impresionista. Es una escritora  sensata y presenta su obra sucede en la vida real...
Noto en Daniela ese lenguaje entre sencillo y austero pero siempre incisivo, zigzageante. Algo adusto pero certero en cada caso. Simbologia que se compara con la de Edgar Allan Poe, Uslar Pietri (impresionista), Quiroga, entre otros. Porque, aunque toque a Verlaine y Baudelaire, (poetas malditos) de lo que se trata es de contar y es alli que  puedo afirmar que hay un registro simbólico  muy definido en Gastrocuentos.
Es un libro de cuentos que retrata su época. Como vanguardista, Daniela maneja con sabiduria los elementos de sorpresa sin empalagar, por tanto es concisa, precisa, y teje un entramado muy modernista, quiza neomodernista en su estructura. Microcuentos reales y fantásticos con un elemento lirico impresionante: de diversas lecturas. Impresionista. Cito:
"CREPES                                                                                                                                               Siempre podras pedir las crepes en salsa bechamel, frente al mar, aunque sea de supermercado. El malecón es inmóvil, igual que su avenida, la puntilla y sus árboles para postales de bodas, la sal en el cabello. Tus lágrimas siguen enterradas bao el tridente de Poseidón que se robaron los exportadores de metales. Las ciudades no se mueven, la gente si." (Gastrocuentos, pp.37).
Este microcuento retrata ese sentimiento de pérdida, de soledad, de angustia por lo vivido, por lo ido... ese toque Verlainiano, preciso, escueto y plasmado de sinestesia.  La bechamel, por ej. es espesa, blanca, simboliza tantas cosas, que pueden ser las olas del mar, que vienen y van, pero tambien pueden ser los liquidos seminales ausentes. La falta del eros, Apuesta por un cuento intelectual, que se piensa, se analiza, se digiere. Se somatiza. Se siente. Y cada lector aprecia de forma diversa cada simbolo..
Por supuesto que los cuentos de Daniela, tienen un ingrediente necesario en toda actividad y es el humor, en este caso, un humor sarcástico, medalaganario, rebelde, tipico de la ideologia que defiende la autora, la independencia en todo orden, de hacer y decir pero manteniendo una logicidad..Incluso en el primer cuento, homónimo del titulo, plantea posibles maridajes entre los personajes que escoja un autor  y siendo una suerte de 'manual' para saber construir un gastrocuento.  Y cito: " Hay que saber mezclar bien las comidas con las acciones narrativas."  pp. 9 
Lo que propone no es una simple combinación, la autora, en boca del narrador, dice justamente lo que plantean los simbolistas, y cito:
" El narrador debe mojarse con las situaciones de su personaje, debe mojarse para saber que llueve. Sentir el crimen, aunque sea matando a un mosquito." 
Si esto no es sinestesia, ¿qué es, entonces: "Debe mojarse el narrador, si llueve  (....) "caminar bajo la lluvia, montarse en motoconcho* bajo la lluvia... hacer el amor bajo la lluvia."
El cuento más revelador en lo simbolico es Duvel:
Este cuento expone en claves retóricas, o el buen uso de las figuras literarias, varios temas sensibles de nuestra sociedad.
Primero, la idea de que, para conseguir dinero o llegar a ser alguien se debe jugar pelota y ser firmado en USA. O, en todo caso, viajar. Y a la mujer casarse con un pelotero.
Segundo, el abuso y maltrato hasta la desaparición por suicidio de las mujeres por parte de sus maridos y/o amantes. La violencia de género que ha dejado saldos de muertes escandalosas.
Tercero, y más importante por el orden sicológico: engloba todo, y es el sentimiento de "pérdida" "fracaso" de dolor, angustia, desolación; de ser como dicen los gringos: un loser (perdedor) que es un sentimiento que crece, que aniquila y que, si la persona vive anquilosada en lo que fue, lo puede destruir. Un cuento desgarrante, un cuento que reafirma lo dicho por mi, lo puedo confesar, antes de llegar acá... cita a Rimbaud (Verlaine), a Baudalaire) etc,, entre otras cosas el personaje pierde la casa, el carro, la mujer, la biblioteca, etc. Es un cuento de antología, que me imagino le ha brindado satisfacciones a Daniela. Cito algunos de sus párrafos, cargados de simbología y 'leitmotiv central':
"Libro tras libro fue inventando un universo, unas cajas,unos libreros, el baúl,con los esenciales de cabecera. (...)ya podemos imaginar el mes de la vaguada, y lluvias puntuales a las cinco de la tarde..(...)veamos mas de cerca la canada a dos metros inundar la calle.(...) el agua colarse por el agujero del baúl, echar a perder la caja, flotando, el infierno de Rimbaud..." pp.18
Daniela, como si todo esto fuera poco, construye unos párrafos donde el eros se viste de su filigrana, de un lirismo que raya en lo poema: nunca mejor descrito un acto sexual:
"Botella morena como la piel de Bélgica. Madurada con paciencia como ese amor alojado en el tope de su cuerpo, secretamente dormido y que rebotaba cada vez que las silabas de ese nombre le saltaban a la vista. (...) la espuma bajando y subiendo en la botella. El cuerpecito de Bélgica subiendo y bajando sobre él..." pp.20
Mientras que la otra cara de la vida, la muerte, el tánatos es tragicomedia, potenciando su valor dramótico. Veamos: "Llovía como en los entierros de las peliculas, pero con menos glamour, con lodo, tumbas decadentes y a medio hacer, abandonadas por sus deudos." "La idea de ir a un velorio el primer dia del año me resultaba chocante, incongruente." pp.54
Dice el respetado escritor, académico y amigo, Fernando Valerio Holguin de esta obra, de este cuento, o 'cuentema', como él lo llama: "
"En “Duvel”, la cerveza remite metafóricamente al cuerpo perdido de la amada, cuyo nombre no en vano es Bélgica, país donde se produce esa marca. (Mediaisla,larevista) ,,,"
Los cuentoa tienen una carga filosófica interesante: "El reloj en su muneca sentenciaba la muerte del tiempo. Chapita quiso irse con el."pp.55
La autora nos lleva como por un efecto suspense hasta parecer que estamos viendo las acciones con lentes 3D, en la sala de un cine. Eso es simbolismo, es sinestesia, es Baudalaire, es Onetti, es Daniela que no 'poeta maldita' sino cuentista profesional y destacada; pero heredera de un lenguaje lleno de simbolos, de sensaciones y de realidades cotidianas. Este libro de cuentos revela la sociedad dominicana moderna, nos cuenta de "call center", nos cuenta de Google "googlear", nos cuenta del infierno de Rimbaud (ahogado) y del tormento sicológico del que lo pierde todo. Debo resaltar la portada que tiene una ilustración muy bien lograda...

Finalmente buscando un blog de la escritora que me supliera su biografia tipeada me encuentro con el extraordinario ensayo de mi admirado maestro Fernando Valerio Holguin sobre este libro y claro esta, voy a dejar algunas de sus notas:

"Si como dijera Borges “Cada escritor crea sus propios precursores”, Cruz Gil modifica la gastro-novela 'Como agua para chocolate' de Laura Esquivel, Anadel: la novela de la gastrosofía de Julio Vega Batlle, y Gastropoesía del amor de Fernando Valerio-Holguín."

Pero antes que eso va mas alla de "La lluvia" de Uslar Pietri. Y eso es mucho decir.
Me complace leer, conocer por medio de otro amigo excelentisimo escritor Rene Rodriguez Soriano a Daniela. Pienso que para  ser su ópera prima, GASTROCUENTOS, entra a las grandes ligas.


Datos de la autora de GASTROCUENTOS, Daniela CRUZ-GIL.
(Santiago de los Caballeros, 1984.) Comunicadora social egresada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Periodista de Listín Diario. Miembro fundadora del Taller Literario del Centro (TLC) del Centro de la Cultura Señorita Ercilia Pepín de Santiago. Becada por el Ministerio de Cultura para el periodo 2010-2011 para el Sistema Nacional de Creadores Literarios (SINACREA), en el género cuento. Bajo esta beca, ha publicado Gastrocuento (SINACREA-Editora Nacional, 2012). En 2007 obtuvo el Premio de Poesía del Concurso Literario Eugenio Deschamps de la Sociedad Cultural Alianza Cibaeña, con el libro Ángel Terreno. Ha sido antologada en Safo: las más recientes poetas dominicanas (Ediciones Ángeles de Fierro 2004), Milagro de Jueves, antología poética del TLC (Ediciones Ángeles de Fierro, 2005), A orillas del agua (Obispado Nuestra Señora de la Altagracia, 2007), Premio de Poesía Pedro Mir 2008, (Colección Premios FUNGLODE/GFDD 2008, 2009). Gastrocuento. Cuentos. ISBN: 978-9945-00-759-6
Datos bibliograficos:
Cruz Gil, Daniela. "Gastrocuentos". Santo Domingo:  Ministerio de Cultura, 2011. http://mediaisla.net/revista/2012/09/los-gastrocuentemas-de-daniela-cruz-gil/ Una Temporada en el infierno, Iluminaciones, Carta del vidente (Edición en español) [Versión Kindle] Arthur Rimbaud (Autor)Valerio-Holguín, Fernando. “Gastropoesía del amor”. Elogiode las salamandras. Santo Domingo: Editora Búho, 2010
LORCA, POETA MALDITO. Francisco. UMBRAL (Spanish) Paperback – 1977, Amazon.